Claves faciles para la gestión emocional del día a día

Al aplicar unas sencillas pautas de gestión emocional podemos aprender a disfrutar de cada momento. Aprende a desconectar cuando el estrés te invada; vive y deja vivir

La gestión emocional es un principio de bienestar psicológico que mejora nuestra salud y nuestra calidad de vida.

Sin embargo, algo que todos sabemos es que no resulta nada fácil controlar todo lo que nos envuelve en el día a día. Las personas no somos inmunes a los contratiempos, al estrés ni a las presiones del entorno.

Estamos seguros de que en tu vida no faltan las lecturas relacionadas con la Inteligencia Emocional o con la adecuada gestión del estrés.

No obstante, algo curioso que suele ocurrir muy a menudo es que conocemos la teoría pero no aplicamos la práctica.

Es como cuando una amistad nos recomienda eso de “no te preocupes tanto” o “mira por ti y no focalices todas tus energías en los demás”… Son ideas que ya conocemos y que sin embargo, no aplicamos por muy diversas razones.

A continuación, te proponemos que valores y reflexiones en las siguientes ideas. Son pilares básicos y esenciales sobre la gestión emocional que pueden servirte de ayuda.

1. Me pongo en mis zapatos
Has oído ya infinidad de veces la clásica recomendación de que las personas debemos aprender a ponernos en la piel de los demás.

Entender las perspectivas, las necesidades y los mundos ajenos al nuestro es básico para favorecer un adecuado respeto y una buena convivencia.
Sin embargo, las personas que padecen estrés y que día a día acumulan muchas tensiones, en realidad, se han olvidado de algo esencial: ponerse en sus propios zapatos para recordar cuáles son sus necesidades.
Estamos seguros de que priorizas por encima de todo aquello que quieren los demás: tus jefes, tu pareja, tus hijos, tus padres…
En ocasiones, focalizamos todo nuestro universo personal hacia esos “planetas” externos que nos rodean.
Intentamos complacerlos y buscamos siempre quedar bien con ellos hasta el punto de olvidarnos de nosotros mismos.

Aprende a valorar tus necesidades, a poner nombre a lo que sientes y a tomar conciencia de tu mundo emocional. Tú eres el protagonista de tu propia vida.

Aprende a meditar mientras canalizas tus emociones negativas

2. No reprimo mis emociones negativas, las canalizo
gestión emocional
Si hay algo a lo que estamos acostumbradas las personas es a “reprimir” nuestras emociones negativas.

Si me enfado con alguien me callo para no empeorar las cosas; si algo me parece mal lo disimulo; si siento rabia me la guardo porque, de lo contrario, tengo la sensación de que voy a perder el control…

Experimentar todo este tipo de emociones conlleva tarde o temprano a somatizar estas realidades a través de cefaleas, indigestiones, dolores musculares, mareos e incluso determinadas alergias.

Recuerda llevar a cabo en el día a día estas estrategias de gestión emocional.

Las emociones no se reprimen, se canalizan (la rabia se aplaca caminado, dibujando, bailando, nadando, corriendo o hablando con alguien).
Las palabras no se esconden, se comunican con respeto y asertividad.
Lo que nos molesta se expresa en voz alta y se establecen límites protectores.
3. Mi palacio mental de paz y soledad
Caminar-para-relajarse
Una adecuada gestión emocional implica establecer adecuadas fronteras frente a los embistes del estrés y las presiones de nuestros entornos cotidianos.

Una mente fuerte es sinónimo de un enfoque psicológico que es capaz de desconectar de vez en cuando de lo que le rodea, para tomar contacto con uno mismo.
En tu día a día te será muy útil hacer uso de tu “palacio mental de soledad”. Es un rincón privado de tu mente en el que puedes refugiarte.
Escaparte hasta aquí no quiere decir que huyas de tus responsabilidades.
Significa que te das un instante de respiro donde dejar a un lado el ruido ambiental, las conversaciones que no te interesan, y esas presiones que te hacen olvidar lo que vales y lo que sientes.

Cuando te notes al límite, respira. Piensa en un bosque por el que avanzas en tranquilidad para llegar hasta un palacio pequeño pero reconfortante.
En el reina el silencio y la calma; en él tienes la mejor compañía: tú mismo.

Descubre las 7 cosas que hacen las personas felices

4. Mindfulness para la gestión emocional
mindfulness
El Mindfulness nos aporta un enfoque muy práctico para gestionar las emociones y el estrés en el día a día.

Desde esta filosofía de vida nos enseñan a estar más presentes, a tomar plena conciencia de lo que ocurre en nuestro interior y en el exterior.
A su vez, nos recuerda que, a pesar de no poder cambiar aquello que acontece a nuestro alrededor, sí podemos cambiar el modo en que esas cosas nos afectan a nosotros.
Estar en calma, aceptar las emociones y tomar conciencia de que nuestras oportunidades de cambio se abren en el “aquí y ahora” son pilares muy adecuados para la gestión emocional.
Asimismo, el Mindfulness nos aporta adecuadas técnicas de meditación y relajación idóneas para regular el estrés y la ansiedad.

Powered by WordPress | Designed by: diet | Thanks to lasik, online colleges and seo