Síntomas que alertan niveles elevados de azúcar en sangre

Puesto que los niveles elevados de azúcar en sangre pueden ser la antesala de la diabetes debemos prestar mucha atención para ponerle remedio antes de que se vuelva una afección crónica

¿Sabías que la diabetes es un “asesino silencioso” que puede atacarnos sin que nos demos cuenta?

Así es, porque sus señales pueden ser confundidas con otros problemas de salud o condiciones temporales.

Por eso, en el siguiente artículo queremos contarte cuáles son los síntomas que alertan niveles elevados de azúcar en sangre, para que les prestes atención y detectes la patología a tiempo.

El aumento del azúcar en sangre puede estar provocado por diferentes cambios en nuestro cuerpo. En su mayoría se deben a una alteración al metabolizar los hidratos de carbono.

Todas las células necesitan glucosa para obtener energía. Para que todas reciban su “ración” se llevan a cabo ciertos procesos; sin embargo, cuando, por algún motivo, este sistema falla, requieren más cantidad de alimento para realizar sus actividades.

Cuando esto sucede no hay señales notorias o que la persona pueda considerar como negativas. Con el paso del tiempo estos síntomas pueden ir en aumento.

Es en ese momento cuando se realiza la consulta con el médico y el profesional se encarga de indicar el tratamiento adecuado si es que se sufre de diabetes.

Principales señales que indican altos niveles de azúcar en sangre
Cuando la glucosa aumenta el sistema inmunitario se debilita.

Como consecuencia, el organismo está más vulnerable a todo tipo de infecciones y lesiones tanto en la piel como en las membranas mucosas. Además se pierden los vasos sanguíneos pequeños.

Por eso es fundamental prestar atención a los indicios que nos da el cuerpo.

Si tienes elevados niveles de azúcar en sangre quizás el organismo te lo esté notificando de la siguiente manera:

Apetito excesivo
Debemos primero saber diferenciar el hambre fisiológico del apetito emocional. Este último se caracteriza por una falta de racionalidad al momento de elegir los alimentos o las cantidades.

Sin embargo, en el caso de las ganas de comer “verdaderas” el estómago emite ciertos sonidos, nos duele la cabeza y no importa qué ingiramos: cualquier comida nos vale.

Cuando en el organismo hay un alto contenido de azúcar satura la capacidad de las células de consumirlas.
El cuerpo entiende esto como una falta de nutrientes y “pide” al cerebro dar las señales necesarias para que tengamos hambre.
Así, tendremos más glucosa y, por ende, energía para que todo pueda funcionar como corresponde.
Cicatrización lenta
Cicatrización lenta
Si nos hemos cortado al cocinar, hemos tenido una operación quirúrgica o sufrido un accidente una de las maneras de detectar demasiada glucosa en la sangre es que las heridas tardan mucho tiempo en sanar o cicatrizar.

Esto sucede porque las arterias y las venas están tapadas de tanto azúcar y no pueden irrigar sangre al área que necesita curación natural.

Problemas en la piel
Uno de los principales signos de la diabetes es la piel reseca y el prurito. En algunos casos aparecen manchas oscuras alrededor del cuello y en las axilas.

Infecciones producidas por hongos
Debido a que la diabetes debilita el sistema inmunitario, el organismo no tiene la capacidad para protegerse de los ataques de ciertos microorganismos perjudiciales para la salud.

Por este motivo son frecuentes las infecciones provocadas por hongos (sobre todo Candida) y bacterias. Un ambiente repleto de azúcar es el entrono perfecto para que se reproduzcan y desarrollen rápidamente.

En el caso de las mujeres, una buena manera de determinar si tienen infecciones, como la candiadisis, es analizar el flujo vaginal.

Adelgazamiento
Adelgazamiento
Bajar de peso sin hacer dieta ni ejercicio no es saludable y es una señal que no podemos dejar de lado.

Si has estado perdiendo peso sin motivo aparente y en una cantidad considerable (más de 3 kg al mes) quizás pueda deberse a altos niveles de azúcar en sangre.

Cuando las células no reciben glucosa como fuente de energía buscan ese “combustible” en otro lado. ¿Dónde? En las proteínas de los músculos.

Por otra parte los riñones deben trabajar más para poder eliminar los excesos de azúcar y en este proceso también perdemos calorías (además de provocar fallos a nivel renal).

Sed excesiva
Ya sabemos que beber agua es fundamental para nuestro organismo y que, en ciertas circunstancias (por ejemplo, cuando hace calor o practicamos ejercicio), el cuerpo “nos pide” más líquido.

Sin embargo, debemos prestar atención si tenemos sed todo el tiempo aunque bebamos mucha agua.

Ess la señal del organismo para indicar que precisa reponer líquidos porque aquellos que le brindamos los empleó para nutrir las células repletas de azúcar.

Ganas de orinar constantemente
Sumado al hecho de que el cuerpo necesita cada vez más agua esto se traduce en una mayor necesidad de ir al baño más seguido.

Si no solías despertarte en la madrugada para orinar pero ahora sí sucede, o bien si tienes que dejar de hacer tus actividades porque no aguantas un minuto más la vejiga llena, entonces quizás deberías consultar con un médico.

Powered by WordPress | Designed by: diet | Thanks to lasik, online colleges and seo